5/28/10
5/22/10
Discriminacion en ascenso Por la agrupacion Tierra colorado Springs
Things ain't right
When you think that you're the best
When you're high above the rest
When you're pushing down on people with a fist
Things ain't right
When your love is always pain
When your values hide in shame
When you murder people's hearts with no regret
Discrimination on the rise
There's too much pain to pass around
Don't let my color blind your eyes
Brother, my blood is crimson red
We have forsaken all the ties
Those things that bind us at the heart
The air we breathe, the gift of life
You can't deny that we're alive
Things ain't right
When you begin to segregate
When you divide the human race
When you forget that foreign people have a pulse
Things ain't right
When you forget that people smile
No matter how their language sounds
La vida me trajo hasta aquí para vivir
Discrimination on the rise
There's too much pain to pass around
Don't let my color blind your eyes
Brother, my blood is crimson red
We have forsaken all the ties
Those things that bind us at the heart
The air we breathe, the gift of life
You can't deny that we're alive
We're a part of this world
and can't you see that we're born to live
and we were born to give
We're a part of this world
and our compassion will guide the fate of humanity
-------------
Letra en ESPAÑOL
"Discriminación En Ascenso"
Algo está mal
Cuando piensas que eres el mejor
Cuando estás sobre los demás
Cuando oprimes a la gente con tu puño
Algo está mal
Cuando tu amor es siempre dolor
Cuando tus valores se esconden en la verguenza
Cuando matas el los corazones de la gente sin pena alguna
Discriminación en ascenso
Hay demasiado dolor alrededor
No dejes que mi color ciegue tus ojos
Hermano, mi sangre es rojo carmesí
Hemos olvidado los lazos
Esas cosas que nos unen en el corazón
El aire que respiramos, el regalo de la vida
No puedes negar que estamos vivos
Algo está mal
Cuando empiezas a segregar
Cuando divides a la raza humana
Cuando olvidas que los extranjeros tienen pulso
Algo está mal
Cuando olvidas que la gente sonríe
Sin importar como suena su idioma
La vida me trajo hasta aqui para vivir
Discriminación en ascenso
Hay demasiado dolor alrededor
No dejes que mi color ciegue tus ojos
Hermano, mi sangre es rojo carmesí
Hemos olvidado los lazos
Esas cosas que nos unen en el corazón
El aire que respiramos, el regalo de la vida
No puedes negar que estamos vivos
Nosotros somos parte de este mundo
Acaso no puedes ver que nacimos para vivir
y nacimos para servir
Nosotros somos parte de este mundo
Y nuestra compassion guiará el destino
de la humanidad….
creditsreleased 22 May 2010
5/13/10
Amor feroz
linda reflexion escrita por Caleb Lazaro hijo de mi hermano Jaime Lazaro
Amor Feroz
Escrito por: Caleb Lázaro
Los aplausos ensordecían mientras la pantalla se tornaba oscura. Esta vez, el sentimiento de satisfacción no fue nada placentero. He celebrado a los héroes victoriosos de películas, libros y de la vida real desde siempre. Pero el darme cuenta que vivimos en un mundo formateado a la noción del bien contra el mal… verdaderamente fue como nacer de nuevo.
Esta noción nos envuelve. Nuestras palabras y nuestras acciones muchas veces son productos de un corazón suscrito a este concepto. En nuestro entretenimiento y en la vida real, nos encontramos adorando a los héroes que hacen lo bueno y condenando a los villanos que traen dolor. Yo diría que a la mayoría no nos placen las cosas viles, e iríamos hasta cualquier extremo para borrarlos de la faz del planeta. Porque la maldad presenta una seria amenaza al trabajo y la sobrevivencia del bien, ¿verdad?.
Cuando la realidad de este formato se asentó en los sistemas lógicos de mi mente, todo el fundamento de mi moralidad fue amenazado. Pero después, al tranquilizarse mi mente, mi corazón respondió con un susurro. Un relato que he escuchado centenares de veces en el pasado, emergió a la superficie en todo su esplendor. Mientras yo anhelaba silencio y revelación, la escena se aclaró. Dedos moviéndose entre la arena. Jesús de Nazaret defendiendo a una mujer malvada. (Juan 8:1-11)
En los evangelios aprendemos sobre un Jesús que desafía la noción del bien contra el mal. Cuando él le dijo a todas esas personas que deben dar la otra mejilla (Mateo 5:38-42), no estaba tratando de transmitir nuevas reglas o credos con los cuales identificarse. Por lo contrario, ésta simple enseñanza nos invita a hacernos una pregunta profunda y desafiante: ¿Qué debo cambiar en la forma como miro y actúo en el mundo para poder ser la clase de persona que manifiesta tanto amor, que cuando alguien me hace daño, prefiero dar la otra mejilla antes que causarle dolor? Aquí, Jesús está sacudiendo el fundamento viejo y cómodo, pero traicionero en el cual muchos de nosotros hemos construido nuestras casas. Porque es demasiado fácil amar a los que nos aman (Mateo 5:43-47). Es demasiado fácil sentirnos justificados en nuestro enojo y violencia contra los que nos hacen daño (Mateo 26:50-52). Es demasiado primitivo pensar que podemos limitar el amar, especialmente cuando sabemos que los primeros seguidores de Jesús prefirieron morir antes que levantar un dedo para hacerle daño a sus enemigos… ellos querían ser como Jesús.
El primer mártir Cristiano, mientras era apedreado, hasta llegó a pronunciar las mismas palabras de compasión que fluyeron de los labios de su maestro crucificado: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen” (Hechos 7:57-60). En el mundo de hoy, lleno de venganza, temor y destrucción, nos enfrentamos a la misma pregunta que cada generación ha luchado para entender. ¿En qué punto está bien no amar y no perdonar a nuestro prójimo?
Es alarmante mirar cuántos de nosotros nos embarcamos en la travesía espiritual condicionando nuestra relación con Dios. “Te amaré, te serviré, y viviré en una relación contigo…porque en tu Palabra me prometes que viviré para siempre y sere premiado por mis esfuerzos”. Quizá no lo decimos exactamente así, pero muchas veces este es el pacto no declarado y tácito que hacemos. Entonces, ¿qué pasa cuando el fundamento de nuestra vida espiritual esta basada en un amor con condiciones? Se nos hace muy difícil comprender y perdonar a nuestros enemigos. El amor incondicional no espera nada a cambio, es naturalmente desinteresado. Cuando amas a alguien con este amor, amas a la persona simplemente porque existe, y no por lo que te ofrecen. El amar verdaderamente e incondicionalmente es una de las cosas más dificiles en la vida, pero es lo que nos permite reflejar el corazón de Jesús.
No estoy escribiéndote sobre una emoción superficial o la necesidad biológica que muchas veces se confunde con el amor verdadero. El amor verdadero ni siquiera es una emoción. Es una realidad viva que está disponible para nosotros a cada instante y accesible por medio de una decisión. En este amor feróz, encontramos las fuerzas para empezar de nuevo, el coraje para pararnos firmes en las dificultades, y una pasión continua por la búsqueda del corazón de Cristo. En este espacio, podemos acceder al poder amoroso que impulsó el trabajo del Dr. Martin Luther King Jr., la madre Teresa de Calcuta y un grupo de seguidores anónimos de Jesús. Aquí nos encontramos cara a cara con la realidad de la Cruz.
Está claro que hay gente que le hace daño a otros. Y está claro que hay algunos que arriesgarían todo para manifestar su enojo y venganza. ¿Pero cuántos Cristianos hoy en día están dispuestos a arriesgarlo todo por el amor feroz de Dios? Debemos abrir nuestras mentes y nuestros corazones para darnos cuenta que si en verdad conocemos el Amor, entonces no existen los enemigos: solo hermanos y hermanas que aún no han aprendido y experimentado el amor verdadero. Que podamos respirar, pensar, caminar y hablar de tal manera que reflejemos al Señor, con divina comprensión, perdón incondicional y la convicción profunda de que no importa lo que hayan hecho, todos tienen el regalo de la vida y la oportunidad de nacer de nuevo.
Contacto: caleblazaro@gmail.com
Amor Feroz
Escrito por: Caleb Lázaro
Los aplausos ensordecían mientras la pantalla se tornaba oscura. Esta vez, el sentimiento de satisfacción no fue nada placentero. He celebrado a los héroes victoriosos de películas, libros y de la vida real desde siempre. Pero el darme cuenta que vivimos en un mundo formateado a la noción del bien contra el mal… verdaderamente fue como nacer de nuevo.
Esta noción nos envuelve. Nuestras palabras y nuestras acciones muchas veces son productos de un corazón suscrito a este concepto. En nuestro entretenimiento y en la vida real, nos encontramos adorando a los héroes que hacen lo bueno y condenando a los villanos que traen dolor. Yo diría que a la mayoría no nos placen las cosas viles, e iríamos hasta cualquier extremo para borrarlos de la faz del planeta. Porque la maldad presenta una seria amenaza al trabajo y la sobrevivencia del bien, ¿verdad?.
Cuando la realidad de este formato se asentó en los sistemas lógicos de mi mente, todo el fundamento de mi moralidad fue amenazado. Pero después, al tranquilizarse mi mente, mi corazón respondió con un susurro. Un relato que he escuchado centenares de veces en el pasado, emergió a la superficie en todo su esplendor. Mientras yo anhelaba silencio y revelación, la escena se aclaró. Dedos moviéndose entre la arena. Jesús de Nazaret defendiendo a una mujer malvada. (Juan 8:1-11)
En los evangelios aprendemos sobre un Jesús que desafía la noción del bien contra el mal. Cuando él le dijo a todas esas personas que deben dar la otra mejilla (Mateo 5:38-42), no estaba tratando de transmitir nuevas reglas o credos con los cuales identificarse. Por lo contrario, ésta simple enseñanza nos invita a hacernos una pregunta profunda y desafiante: ¿Qué debo cambiar en la forma como miro y actúo en el mundo para poder ser la clase de persona que manifiesta tanto amor, que cuando alguien me hace daño, prefiero dar la otra mejilla antes que causarle dolor? Aquí, Jesús está sacudiendo el fundamento viejo y cómodo, pero traicionero en el cual muchos de nosotros hemos construido nuestras casas. Porque es demasiado fácil amar a los que nos aman (Mateo 5:43-47). Es demasiado fácil sentirnos justificados en nuestro enojo y violencia contra los que nos hacen daño (Mateo 26:50-52). Es demasiado primitivo pensar que podemos limitar el amar, especialmente cuando sabemos que los primeros seguidores de Jesús prefirieron morir antes que levantar un dedo para hacerle daño a sus enemigos… ellos querían ser como Jesús.
El primer mártir Cristiano, mientras era apedreado, hasta llegó a pronunciar las mismas palabras de compasión que fluyeron de los labios de su maestro crucificado: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen” (Hechos 7:57-60). En el mundo de hoy, lleno de venganza, temor y destrucción, nos enfrentamos a la misma pregunta que cada generación ha luchado para entender. ¿En qué punto está bien no amar y no perdonar a nuestro prójimo?
Es alarmante mirar cuántos de nosotros nos embarcamos en la travesía espiritual condicionando nuestra relación con Dios. “Te amaré, te serviré, y viviré en una relación contigo…porque en tu Palabra me prometes que viviré para siempre y sere premiado por mis esfuerzos”. Quizá no lo decimos exactamente así, pero muchas veces este es el pacto no declarado y tácito que hacemos. Entonces, ¿qué pasa cuando el fundamento de nuestra vida espiritual esta basada en un amor con condiciones? Se nos hace muy difícil comprender y perdonar a nuestros enemigos. El amor incondicional no espera nada a cambio, es naturalmente desinteresado. Cuando amas a alguien con este amor, amas a la persona simplemente porque existe, y no por lo que te ofrecen. El amar verdaderamente e incondicionalmente es una de las cosas más dificiles en la vida, pero es lo que nos permite reflejar el corazón de Jesús.
No estoy escribiéndote sobre una emoción superficial o la necesidad biológica que muchas veces se confunde con el amor verdadero. El amor verdadero ni siquiera es una emoción. Es una realidad viva que está disponible para nosotros a cada instante y accesible por medio de una decisión. En este amor feróz, encontramos las fuerzas para empezar de nuevo, el coraje para pararnos firmes en las dificultades, y una pasión continua por la búsqueda del corazón de Cristo. En este espacio, podemos acceder al poder amoroso que impulsó el trabajo del Dr. Martin Luther King Jr., la madre Teresa de Calcuta y un grupo de seguidores anónimos de Jesús. Aquí nos encontramos cara a cara con la realidad de la Cruz.
Está claro que hay gente que le hace daño a otros. Y está claro que hay algunos que arriesgarían todo para manifestar su enojo y venganza. ¿Pero cuántos Cristianos hoy en día están dispuestos a arriesgarlo todo por el amor feroz de Dios? Debemos abrir nuestras mentes y nuestros corazones para darnos cuenta que si en verdad conocemos el Amor, entonces no existen los enemigos: solo hermanos y hermanas que aún no han aprendido y experimentado el amor verdadero. Que podamos respirar, pensar, caminar y hablar de tal manera que reflejemos al Señor, con divina comprensión, perdón incondicional y la convicción profunda de que no importa lo que hayan hecho, todos tienen el regalo de la vida y la oportunidad de nacer de nuevo.
Contacto: caleblazaro@gmail.com
4/17/10
4/13/10
Este dia Dios me Invita a dar un paso de Fe "
Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. — Efesios 2:8-9
En el reino de Dios, las cosas simples y (demasiado) fáciles generalmente son los medios mediante los cuales Dios cumple Sus deseos en nuestras vidas.
El arrepentimiento es una de esas actividades que se ven fáciles, pero nuestro orgullo personal tratará de probarle a Dios nuestra valentía y sinceridad, tal y como lo hizo Naamán.
Trata de recordar las palabras del siervo de Naamán: “Padre mío, si el profeta te hubiera dicho que hicieras alguna gran cosa, ¿no la hubieras hecho? ¡Cuánto más cuando te dice: “Lávate, y quedarás limpio”! .
Recuerda que somos salvos por gracia, no por nuestra propia bondad o por nuestro propio esfuerzo. Son “las riquezas de Su [la de Dios] bondad” y Su “tolerancia y paciencia”, no Su enojo o frustración, lo que nos llevó al arrepentimiento .
Es demasiado difícil para nosotros despojarnos de nuestras nociones religiosas acerca de Dios y de Sus intenciones hacia nosotros.
Si no recordamos con cuánto afecto Él piensa en nosotros y cuánto quiere que estemos con Él todo el tiempo, sin importar lo que hayamos hecho o qué tan desesperadamente estemos perdidos por nuestra culpa, fallaremos en aprovechar este regalo tan maravilloso llamado arrepentimiento.
El arrepentimiento está representado en la Biblia la mayoría de veces como un regalo, una misericordia, o un beneficio concedido por Dios.
No es una línea que Él dibuja en la arena, no es un precursor del castigo que preferiría darnos. Es un enorme error imaginar el arrepentimiento como una oportunidad para lucirnos ante Dios. Aunque hemos hecho mal, vamos a intentar “conciliarnos” con Él mostrándole lo indignados que estamos con nosotros mismos.
Una tentación sutil que todos nosotros enfrentamos en nuestra vida espiritual es tratar de “hacernos cargo de las cosas de aquí en adelante”, apreciar lo que Dios ha hecho por nosotros hasta hoy, pero tomar la carga de mantenernos a nosotros mismos en rectitud desde este momento en adelante.
Tratamos de “ser perfeccionados por la carne,” en lugar de continuar en el Espíritu.
En otras palabras, intentamos comportarnos (en vano) tan bien como podemos con el fin de ser suficientemente buenos como para podernos arrepentir de lo que sea necesario por las cosas malas de nuestra vida. Sentimos que es deshonesto contarle al Señor de nuestras malas obras antes de corregirlas.
‘Equivocadamente suponemos que debemos esperar hasta que estemos afuera del bosque, ya no perdidos, antes de arrepentirnos por haber estado en ellos.
Por ejemplo, caemos en la trampa de llegar a la conclusión incorrecta de que es aceptable arrepentirnos de nuestra rabia sólo después de haber resistido con éxito la tentación de la furia.
Esta es una de las ideas equivocadas básicas que nos impide querer arrepentirnos. Sin embargo, después de todo, el arrepentimiento dirige la atención a varios hábitos, pensamientos, compor-
tamientos y actitudes que no pertenecen a nuestras vidas.
No son lo que sabemos que deberían ser (nuestra clave del arrepentimiento), y ya hemos
tratado de detenerlos hasta donde nos es posible y sin ningún éxito perdurable. Si nos imaginamos que el arrepentimiento es nuestra promesa de nunca volver a hacer lo que hemos estado haciendo mal, sólo así tiene sentido que esperemos hasta que la tentación haya sido completamente conquistada antes de poder arrepentirnos legítimamente.
Primero queremos tener nuestro pecado bajo control para entonces poder arrepentirnos. No queremos atraer la atención de Dios al pecado antes de estar preparados para ofrecerle una garantía de nuestra victoria sobre el pecado, obtenida con mucha dificultad.
Pero eso es como esperar a que tu casa se venda antes de contratar los servicios de una agencia de bienes raíces o como querer saber una canción antes de tratar de cantarla; haber recuperado la salud antes de visitar al médico.
Nociones como ésta son retrocesos. Como el día de descanso, o la Biblia, el arrepentimiento fue diseñado para servirnos, y no al revés. Dios no dice: “¡Cambia! y después te puedes arrepentir legítimamente.” No. Él dice: “Arrepiéntete. Después podrás cambiar.
Hoy se que Dios me invita a dar un paso de fe.
Señor, ayúdame a dar ese paso de fe de arrepentimiento para si ver el cambio en mi vida. Amén.
En el reino de Dios, las cosas simples y (demasiado) fáciles generalmente son los medios mediante los cuales Dios cumple Sus deseos en nuestras vidas.
El arrepentimiento es una de esas actividades que se ven fáciles, pero nuestro orgullo personal tratará de probarle a Dios nuestra valentía y sinceridad, tal y como lo hizo Naamán.
Trata de recordar las palabras del siervo de Naamán: “Padre mío, si el profeta te hubiera dicho que hicieras alguna gran cosa, ¿no la hubieras hecho? ¡Cuánto más cuando te dice: “Lávate, y quedarás limpio”! .
Recuerda que somos salvos por gracia, no por nuestra propia bondad o por nuestro propio esfuerzo. Son “las riquezas de Su [la de Dios] bondad” y Su “tolerancia y paciencia”, no Su enojo o frustración, lo que nos llevó al arrepentimiento .
Es demasiado difícil para nosotros despojarnos de nuestras nociones religiosas acerca de Dios y de Sus intenciones hacia nosotros.
Si no recordamos con cuánto afecto Él piensa en nosotros y cuánto quiere que estemos con Él todo el tiempo, sin importar lo que hayamos hecho o qué tan desesperadamente estemos perdidos por nuestra culpa, fallaremos en aprovechar este regalo tan maravilloso llamado arrepentimiento.
El arrepentimiento está representado en la Biblia la mayoría de veces como un regalo, una misericordia, o un beneficio concedido por Dios.
No es una línea que Él dibuja en la arena, no es un precursor del castigo que preferiría darnos. Es un enorme error imaginar el arrepentimiento como una oportunidad para lucirnos ante Dios. Aunque hemos hecho mal, vamos a intentar “conciliarnos” con Él mostrándole lo indignados que estamos con nosotros mismos.
Una tentación sutil que todos nosotros enfrentamos en nuestra vida espiritual es tratar de “hacernos cargo de las cosas de aquí en adelante”, apreciar lo que Dios ha hecho por nosotros hasta hoy, pero tomar la carga de mantenernos a nosotros mismos en rectitud desde este momento en adelante.
Tratamos de “ser perfeccionados por la carne,” en lugar de continuar en el Espíritu.
En otras palabras, intentamos comportarnos (en vano) tan bien como podemos con el fin de ser suficientemente buenos como para podernos arrepentir de lo que sea necesario por las cosas malas de nuestra vida. Sentimos que es deshonesto contarle al Señor de nuestras malas obras antes de corregirlas.
‘Equivocadamente suponemos que debemos esperar hasta que estemos afuera del bosque, ya no perdidos, antes de arrepentirnos por haber estado en ellos.
Por ejemplo, caemos en la trampa de llegar a la conclusión incorrecta de que es aceptable arrepentirnos de nuestra rabia sólo después de haber resistido con éxito la tentación de la furia.
Esta es una de las ideas equivocadas básicas que nos impide querer arrepentirnos. Sin embargo, después de todo, el arrepentimiento dirige la atención a varios hábitos, pensamientos, compor-
tamientos y actitudes que no pertenecen a nuestras vidas.
No son lo que sabemos que deberían ser (nuestra clave del arrepentimiento), y ya hemos
tratado de detenerlos hasta donde nos es posible y sin ningún éxito perdurable. Si nos imaginamos que el arrepentimiento es nuestra promesa de nunca volver a hacer lo que hemos estado haciendo mal, sólo así tiene sentido que esperemos hasta que la tentación haya sido completamente conquistada antes de poder arrepentirnos legítimamente.
Primero queremos tener nuestro pecado bajo control para entonces poder arrepentirnos. No queremos atraer la atención de Dios al pecado antes de estar preparados para ofrecerle una garantía de nuestra victoria sobre el pecado, obtenida con mucha dificultad.
Pero eso es como esperar a que tu casa se venda antes de contratar los servicios de una agencia de bienes raíces o como querer saber una canción antes de tratar de cantarla; haber recuperado la salud antes de visitar al médico.
Nociones como ésta son retrocesos. Como el día de descanso, o la Biblia, el arrepentimiento fue diseñado para servirnos, y no al revés. Dios no dice: “¡Cambia! y después te puedes arrepentir legítimamente.” No. Él dice: “Arrepiéntete. Después podrás cambiar.
Hoy se que Dios me invita a dar un paso de fe.
Señor, ayúdame a dar ese paso de fe de arrepentimiento para si ver el cambio en mi vida. Amén.
4/12/10
Luchas y batallas
las luchas y batallas .Son como tormentas en la vida de uno donde más fuerte se necesita tomarnos de la mano de Dios hasta que todo pase,confiando siempre en Dios ya que nunca nos deja solos.Agradezco por cada lucha y por cada prueba porque en vez de orar para q...ue Dios me saque de eso aprendo a confiar más en Él y en vez de preguntar por qué,pregunto: para qué Señor...Enséñame...guíame...saca todo lo malo de mí (aunque me duela...),refíname...Sé mi alfarero...Luego,cuando pasa la tormenta comprendo...era necesario que pasara por situaciones para fortalecer mi fe en Él¡¡¡Te agradezco Señor por eso!!!!!
4/2/10
JESUS NEVER FAIL
However knowledgeable we are we need to be aware that God’s works are so often beyond our mental capacity to categorize and put them in convenient packages. Our inability to analyze or describe what happens does not make what God is doing any less true. God is above our rationalizing. The Baptism in the Spirit is like the Atonement, for which there are various theories; the fact of the matter is that Christ plunged to depths nobody will ever fathom. How the Father was reconciled to us by the death of his Son, whom we killed, is totally beyond the workings of the human mind. We know something took place that guarantees our salvation. Similarly, Jesus does baptize in the Holy Spirit, and we do receive power when the Holy Spirit comes upon us. It is his work and we are his agents. We can go with the Word knowing that Jesus never fails (see Acts 1:7). Blessed? REINHARD BONNKE
However knowledgeable we are we need to be aware that God’s works are so often beyond our mental capacity to categorize and put them in convenient packages. Our inability to analyze or describe what happens does not make what God is doing any less true. God is above our rationalizing. The Baptism in the Spirit is like the Atonement, for which there are various theories; the fact of the matter is that Christ plunged to depths nobody will ever fathom. How the Father was reconciled to us by the death of his Son, whom we killed, is totally beyond the workings of the human mind. We know something took place that guarantees our salvation. Similarly, Jesus does baptize in the Holy Spirit, and we do receive power when the Holy Spirit comes upon us. It is his work and we are his agents. We can go with the Word knowing that Jesus never fails (see Acts 1:7). Blessed? REINHARD BONNKE
PERDON
Hermanos Dios les bendiga en abundancia tanto espiritual como en todo lo demas les pido que se tomen 5 minutitos para leer esta reflexion
PERDONAR
Perdonar, una tarea a la que el cristiano no puede hacer oídos sordos, una práctica que muchas veces conlleva con ella misma un sentimiento de alivio tanto para el que perdona como para el
que es perdonado.
Sin duda que el no perdonar nos ata en nuestro interior, y se encarga de hacer crecer grandes sentimientos de rencor, amargura, etc, etc, creando un germen con capacidad de crecer y condicionarnos.
Tambien entiendo que no siempre perdonar signifique reestablecer la anterior relación o situación, pero indefectiblemente creo que es necesario el perdón, en más de una oportunidad esto no es tan fácil, y a veces entra dentro del rango de lo imposible.
Quizás ante la mayoría de las ofensas que recibimos o cometemos no sea tan complejo el ejercitar esta disciplina, ya que está mas que claro que todos somos seres falibles y que cometer errores que dañen u ofendan a otros, de alguna u otra manera es algo que todos atravesamos o cometemos en más de una oportunidad.
Entonces podríamos decir que acordamos que corresponde perdonar cuando la falta que cometimos o nos cometieron es del tamaño “Standard” o normal.
¿Quién de nosotros no ha perdonado alguna falta de las consideradas comunes o normales?, creo que todos, y es más, tampoco creo que haya discusión acerca de este tipo de perdón. Hasta aquí podríamos decir que todos estamos de acuerdo.
Lo que sucede es que seguir las enseñanzas del maestro no es una tarea que cualquiera pueda interpretar de una manera lógica, tampoco que se pueda comprender solo con el intelecto.
Dijo Jesús
“Ama a tu enemigo.” Esto es imposible de entender.
También dijo
'Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.' (Mateo 6:14-15)
Pero que sucede cuando hablamos de situaciones muy graves, que desataron años de dolor, vidas frustradas, daños físicos y psíquicos que repercutieron a través de toda nuestra vida.
¿Que pasa con el padre que abandona a su hijo sin importarle nada?,¿que pasa con un violador que se aprovecha de la inocencia?, ¿que sucede con muchas otras situaciones que son tan complejas que parece imposible aplicarles perdón?
¿Tenemos también que perdonarlas?
¿Amar a nuestros enemigos, Perdonar siempre?
Esto es lógicamente imposible y creo que no estamos humanamente preparados para perdonar este tipo de herejías.
¿Cómo le digo al hijo abandonado y despreciado por su padre que tiene la obligación de perdonarlo?, creo que ese dolor merece respeto y no se soluciona solo con la guía de un manual.
Y seguramente si este hijo quiera en su buena intención perdonarlo se encuentre con la dualidad de querer pero no poder hacerlo.
Es que simplemente no estamos capacitados para hacerlo por nosotros mismos.
Por tal motivo es tan chocante cuando nos ponemos en el libreto de perdonar todo ante quien no quiere o no puede.
El poder perdonar estas situaciones no está dentro de las capacidades humanas.
Lo que sucede que seguir las enseñanzas de Jesús a veces significa ir en contra de toda lógica, pero el único que nos puede sanar de esos dolores arraigados en nuestro interior es El.
Enseña la Biblia que el Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad, y solo es capacidad de El
poder perdonar todo.
¿Hay dolor por no poder perdonar en tu vida, o por lo que te ocasionaron?
Esta vez no te diré Perdona todo, te diré vuélvete a Jesús, y El con su Espíritu Santo se ocupará de mostrarte lo que debes hacer, te guiará a sanar toda situación del pasado y si le buscas de todo corazón te dará la capacidad de perdonar de una manera sobrenatural, esa capacidad que no tenemos humanamente y que solo podemos adquirir y entender cien por ciento viviendo cerca de El.
Lejos de Jesús solo hay una vida carente de plenitud
Adolfo.
PERDONAR
Perdonar, una tarea a la que el cristiano no puede hacer oídos sordos, una práctica que muchas veces conlleva con ella misma un sentimiento de alivio tanto para el que perdona como para el
que es perdonado.
Sin duda que el no perdonar nos ata en nuestro interior, y se encarga de hacer crecer grandes sentimientos de rencor, amargura, etc, etc, creando un germen con capacidad de crecer y condicionarnos.
Tambien entiendo que no siempre perdonar signifique reestablecer la anterior relación o situación, pero indefectiblemente creo que es necesario el perdón, en más de una oportunidad esto no es tan fácil, y a veces entra dentro del rango de lo imposible.
Quizás ante la mayoría de las ofensas que recibimos o cometemos no sea tan complejo el ejercitar esta disciplina, ya que está mas que claro que todos somos seres falibles y que cometer errores que dañen u ofendan a otros, de alguna u otra manera es algo que todos atravesamos o cometemos en más de una oportunidad.
Entonces podríamos decir que acordamos que corresponde perdonar cuando la falta que cometimos o nos cometieron es del tamaño “Standard” o normal.
¿Quién de nosotros no ha perdonado alguna falta de las consideradas comunes o normales?, creo que todos, y es más, tampoco creo que haya discusión acerca de este tipo de perdón. Hasta aquí podríamos decir que todos estamos de acuerdo.
Lo que sucede es que seguir las enseñanzas del maestro no es una tarea que cualquiera pueda interpretar de una manera lógica, tampoco que se pueda comprender solo con el intelecto.
Dijo Jesús
“Ama a tu enemigo.” Esto es imposible de entender.
También dijo
'Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.' (Mateo 6:14-15)
Pero que sucede cuando hablamos de situaciones muy graves, que desataron años de dolor, vidas frustradas, daños físicos y psíquicos que repercutieron a través de toda nuestra vida.
¿Que pasa con el padre que abandona a su hijo sin importarle nada?,¿que pasa con un violador que se aprovecha de la inocencia?, ¿que sucede con muchas otras situaciones que son tan complejas que parece imposible aplicarles perdón?
¿Tenemos también que perdonarlas?
¿Amar a nuestros enemigos, Perdonar siempre?
Esto es lógicamente imposible y creo que no estamos humanamente preparados para perdonar este tipo de herejías.
¿Cómo le digo al hijo abandonado y despreciado por su padre que tiene la obligación de perdonarlo?, creo que ese dolor merece respeto y no se soluciona solo con la guía de un manual.
Y seguramente si este hijo quiera en su buena intención perdonarlo se encuentre con la dualidad de querer pero no poder hacerlo.
Es que simplemente no estamos capacitados para hacerlo por nosotros mismos.
Por tal motivo es tan chocante cuando nos ponemos en el libreto de perdonar todo ante quien no quiere o no puede.
El poder perdonar estas situaciones no está dentro de las capacidades humanas.
Lo que sucede que seguir las enseñanzas de Jesús a veces significa ir en contra de toda lógica, pero el único que nos puede sanar de esos dolores arraigados en nuestro interior es El.
Enseña la Biblia que el Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad, y solo es capacidad de El
poder perdonar todo.
¿Hay dolor por no poder perdonar en tu vida, o por lo que te ocasionaron?
Esta vez no te diré Perdona todo, te diré vuélvete a Jesús, y El con su Espíritu Santo se ocupará de mostrarte lo que debes hacer, te guiará a sanar toda situación del pasado y si le buscas de todo corazón te dará la capacidad de perdonar de una manera sobrenatural, esa capacidad que no tenemos humanamente y que solo podemos adquirir y entender cien por ciento viviendo cerca de El.
Lejos de Jesús solo hay una vida carente de plenitud
Adolfo.
Necesitas un milagro?
Marcos 5:25-27.
"Pero una mujer que desde hacia doce años padecía de flujo de sangre, y había sufrido mucho de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenia, y nada había aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto"
Dice la Biblia que esta mujer "oyó hablar de Jesús". Quién sabe quien se lo había platicado, pero la fama de Jesús estaba corriendo por todos lados.
Es importante que usted también esté platicando lo que Dios ha hecho, o esta haciendo en su vida. ¿Qué ha hecho Dios por usted? Piense por un momento en todo lo que Dios ha hecho por usted, nunca le ha faltado nada, El ha suplido todas sus necesidades. Hable de todas estas cosas, de lo bueno que es Dios, póngalo en sus labios. Jesús es la respuesta que este mundo está necesitando.
Esta mujer había oído hablar de Jesús y "vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. Porque decía: Si tocare tan solamente el borde de su manto seré salva" (Marcos 5:28).
"Y enseguida el flujo de sangre se secó; y sintió en su cuerpo que estaba sana de aquel azote. Jesús, conociendo en si mismo el poder que había salido de El, volviéndose a la multitud, preguntó:
¿quién ha tocado mis vestidos? Sus discípulos le dijeron: ves que la multitud te aprieta, y todavía preguntas: ¿quién me ha tocado? Pero El miraba alrededor para ver quien había hecho esto. Entonces la mujer, temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de El.
Y Jesús le dijo: Hija, TU FE te ha hecho salva" (Marcos 5:29-34a).
Mi querido hermano Es " TU FE " lo que mueve la mano de Dios, es TU FE la que Dios honra cuando TU te acercas a El creyendo que El TE puede sanar, libertar, levantar, dar nuevas fuerzas, perdonar, etc etc,sea cual fuera tu necesidad el tien el poder en sus manos .
El milagro se dió en esta mujer; porque se movilizó al lugar indicado y de la misma manera usted necesita movilizarse y tomar pasos de fe, tomar acción, creer que Dios lo va a sanar, el le va a dar ese milagro que usted necesita,
Concluyo: ¿Quieres recibir tu milagro?, ¡Sigue oyendo de jesus !
No se deje detener por el temor, ni por la angustia. ¡Siga oyendo de Jesús ! Siga creyendo que el Señor lo va a sanar, que su matrimonio va a ser restaurado, que TODOS sus hijos van a servir al Señor, que su marido va a vencer ese problema del alcoholismo, que la pornografia sale de su casa , la mentira , el rencor , la inconformidad salen de su vida siga creyendo, siga oyendo de Jesús. Que no lo detenga a usted ese espíritu de desesperación, de frustración, de mentira, ni de cansancio.
La palabra de Dios dice, "los que ESPERAN en el Señor tendrán nuevas fuerzas". ¡Espere usted en el Señor y Dios le va a dar a usted nuevas fuerzas! ¡No se canse! Dice la palabra que "los que esperan en el Señor volarán como águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán". Aprenda usted a esperar en Dios y El le dará la fuerza que usted necesita para poder ver su milagro. ¡Siga oyendo de Jesús
Dios les siga bendiciendo con toda bendicion de lao alto.
"Pero una mujer que desde hacia doce años padecía de flujo de sangre, y había sufrido mucho de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenia, y nada había aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto"
Dice la Biblia que esta mujer "oyó hablar de Jesús". Quién sabe quien se lo había platicado, pero la fama de Jesús estaba corriendo por todos lados.
Es importante que usted también esté platicando lo que Dios ha hecho, o esta haciendo en su vida. ¿Qué ha hecho Dios por usted? Piense por un momento en todo lo que Dios ha hecho por usted, nunca le ha faltado nada, El ha suplido todas sus necesidades. Hable de todas estas cosas, de lo bueno que es Dios, póngalo en sus labios. Jesús es la respuesta que este mundo está necesitando.
Esta mujer había oído hablar de Jesús y "vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. Porque decía: Si tocare tan solamente el borde de su manto seré salva" (Marcos 5:28).
"Y enseguida el flujo de sangre se secó; y sintió en su cuerpo que estaba sana de aquel azote. Jesús, conociendo en si mismo el poder que había salido de El, volviéndose a la multitud, preguntó:
¿quién ha tocado mis vestidos? Sus discípulos le dijeron: ves que la multitud te aprieta, y todavía preguntas: ¿quién me ha tocado? Pero El miraba alrededor para ver quien había hecho esto. Entonces la mujer, temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de El.
Y Jesús le dijo: Hija, TU FE te ha hecho salva" (Marcos 5:29-34a).
Mi querido hermano Es " TU FE " lo que mueve la mano de Dios, es TU FE la que Dios honra cuando TU te acercas a El creyendo que El TE puede sanar, libertar, levantar, dar nuevas fuerzas, perdonar, etc etc,sea cual fuera tu necesidad el tien el poder en sus manos .
El milagro se dió en esta mujer; porque se movilizó al lugar indicado y de la misma manera usted necesita movilizarse y tomar pasos de fe, tomar acción, creer que Dios lo va a sanar, el le va a dar ese milagro que usted necesita,
Concluyo: ¿Quieres recibir tu milagro?, ¡Sigue oyendo de jesus !
No se deje detener por el temor, ni por la angustia. ¡Siga oyendo de Jesús ! Siga creyendo que el Señor lo va a sanar, que su matrimonio va a ser restaurado, que TODOS sus hijos van a servir al Señor, que su marido va a vencer ese problema del alcoholismo, que la pornografia sale de su casa , la mentira , el rencor , la inconformidad salen de su vida siga creyendo, siga oyendo de Jesús. Que no lo detenga a usted ese espíritu de desesperación, de frustración, de mentira, ni de cansancio.
La palabra de Dios dice, "los que ESPERAN en el Señor tendrán nuevas fuerzas". ¡Espere usted en el Señor y Dios le va a dar a usted nuevas fuerzas! ¡No se canse! Dice la palabra que "los que esperan en el Señor volarán como águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán". Aprenda usted a esperar en Dios y El le dará la fuerza que usted necesita para poder ver su milagro. ¡Siga oyendo de Jesús
Dios les siga bendiciendo con toda bendicion de lao alto.
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